Nuestro Trabajo

La RSM colabora con la Campaña Ropa Limpia en su campaña global por el salario digno, y trabaja con organizaciones sindicales y de mujeres en Centroamérica para aumentar el conocimiento sobre campañas de salario digno en otras regiones e internacionalmente, así como para apoyar sus esfuerzos en pos de un salario digno en su región.

La discriminación de género es un problema endémico en las maquiladoras en todo Centroamérica y en las fábricas de confecciones para exportación en todo el mundo. Las mujeres trabajadoras enfrentan discriminación en la contratación, promociones y despidos; acoso sexual y otras formas de violencia en el lugar de trabajo; y falta de respeto por...

En los últimos dos años, la RSM ha estado colaborando con organizaciones de mujeres y sindicales para asegurar que empleadores y gobiernos cumplan con sus responsabilidades de proveer servicios de cuidado infantil de calidad para madres y padres trabajadoras(es). Juntas estamos relacionándonos con marcas internacionales de indumentaria,...

En toda la industria global de la confección, el derecho fundamental de las trabajadoras y trabajadores a la libertad de asociación (LDA) y la negociación colectiva es rutinariamente violado por empleadores y restringido o prohibido por ley.

La RSM trabaja con interesados mexicanos e internacionales para tratar con las barreras sistémicas a los derechos de las trabajadoras(es) a la libertad de asociación y la negociación colectiva en México y la falla de las instituciones gubernamentales de proteger y hacer que se cumpla este derecho fundamental en los lugares de trabajo.

La RSM cree que las marcas globales deben ser hechas responsables de las violaciones a los derechos de las trabajadoras(es) en sus fábricas proveedoras, y que los gobiernos deben adoptar políticas y regulaciones que protejan a las trabajadoras(es) de las violaciones empresariales de sus derechos.

Desde 2005, la RSM ha trabajado con aliados de Bangladesh e internacionales para exponer las condiciones de trabajo inseguras en la industria de la confección del país y para presionar a las marcas internacionales a compensar a los sobrevivientes de estas tragedias y eliminar condiciones y prácticas inseguras en sus fábricas proveedoras.