Red global hacen un llamado a las marcas a garantizar que trabajadoras(es) reciban su pago completo

El 1 de junio, la Campaña Ropa Limpia, en la cual la RSM es miembro activo, lanzó una campaña instando a las marcas globales de ropa y calzado a garantizar que las trabajadoras(es) en sus cadenas de suministro reciban su salario completo durante la crisis de COVID. La demanda del pago de salario es central al llamado más amplio de la red global que busca que las marcas, tiendas, gobiernos y otros interesados trabajen en conjunto para mitigar los impactos de la pandemia de COVID-19 en sus trabajadoras(es) y, en adelante, aseguren que sus trabajadoras(es) reciban un salario digno y acceso a la seguridad social.

Las trabajadoras(es) de la confección necesitan que las empresas les aseguren que se les pagará durante la crisis
Las trabajadoras(es) de la confección se encuentran entre las más vulnerables económicamente en la crisis de COVID-19, debido a las desigualdades estructurales en las cadenas globales de suministro de indumentaria.

Al cancelar pedidos, retrasar la colocación de nuevos pedidos o forzar descuentos en productos ya producidos, las compañías de indumentaria han creado una situación en la que las fábricas no pueden pagar a las trabajadoras(es) a tiempo o en absoluto. Después de un clamor público, varias compañías se han comprometido a pagar todos los pedidos realizados antes de la pandemia. Pero eso no es suficiente.

Organizaciones de derechos laborales y sindicatos exhortan a las compañías de indumentaria a garantizar públicamente que todas las trabajadoras(es) de indumentaria, textiles, calzado y logística en sus cadenas de suministro que estaban empleadas al inicio de la crisis COVID-19 reciban sus salarios obligatorios o regulares y beneficios, incluidos pagos atrasados ​​o indemnizaciones por despido, si corresponde. Además, estamos instando a las empresas a garantizar el pago de una prima al precio de futuros pedidos para constituir un fondo de garantía reservado para apoyar protecciones sociales más fuertes para las trabajadoras(es).

Las empresas tienen la responsabilidad de prevenir, mitigar y remediar las violaciones de los derechos humanos en sus cadenas de suministro. Al garantizar que las trabajadoras(es) reciban su salario debido, las empresas cumplen parte de sus obligaciones de diligencia debida, que también incluyen garantizar un tratamiento no discriminatorio de las trabajadoras(es), protección social y condiciones de trabajo seguras que no expongan a las trabajadoras(es) a infecciones u otros riesgos para la salud.

Las organizaciones de la red de la Campaña Ropa Limpia comenzarán a encarar directamente a las empresas de indumentaria con estas demandas, así como a través de una próxima campaña.

Las empresas se comprometen a la garantía salarial publicando la siguiente declaración:
[Empresa de indumentaria X] por la presente garantiza públicamente que pagará a todas las trabajadoras(es) de indumentaria, textiles, calzado y logística de nuestra cadena de suministro que estaban empleadas al inicio de la crisis de Covid-19, independientemente de su situación laboral, los salarios y beneficios legales o regulares, lo que sea más alto. Esto incluye los atrasos salariales (pago atrasado) y, cuando corresponda, la indemnización negociada.

Contribuiremos con fondos suficientes para garantizar que, cuando se combinen con otro apoyo brindado a las trabajadoras(es) por parte de empleadores, gobiernos locales e instituciones internacionales, las trabajadoras(es) tengan ingresos iguales a los que recibían antes de la crisis. Al hacerlo, brindamos ayuda inmediata muy necesaria para las trabajadoras(es), y actuamos bajo nuestra responsabilidad de prevenir y mitigar los impactos adversos en los derechos humanos en nuestras cadenas de suministro, y para proporcionar o cooperar en la reparación de perjuicios.

En adelante, apoyaremos protecciones sociales más fuertes para las trabajadoras(es) al comprometernos a una prima de precio para futuros pedidos que se pagarán en un fondo de garantía reservado para indemnizaciones y salarios pendientes en los casos en que los empleadores en nuestra cadena de suministro hayan quedado insolventes o hayan despedido a trabajadoras(es) , mediante la firma de un acuerdo aplicable con los sindicatos de trabajadoras(es) de la confección, de conformidad con la Recomendación 202 de la OIT, el Convenio 95 y el Convenio 76.

Antecedentes
Desde el comienzo de esta pandemia, al irse agotando el suministro de materias primas de China, las trabajadoras(es) de la confección han sufrido económicamente, y las trabajadoras(es) en Asia se enfrentan al cierre de fábricas y a la falta de pago de salarios e indemnizaciones por despido. Desde marzo, cuando muchos países iniciaron cuarentenas nacionales para contener el virus, las trabajadoras(es) de la confección trabajaron en condiciones inseguras, no se les pagó su salario y sufrieron despidos (discriminatorios) o reducción de personal debido a que las marcas de ropa cancelaron repentinamente o se negaron a pagar el precio acordado por los pedidos. El salario de pobreza es endémico en toda la industria y, para las trabajadoras(es) de la confección, el pago tardío significa no tener suficiente dinero para comprar alimentos. En Bangladesh, miles de trabajadoras(es) no han tenido otra opción más que salir a las calles en protestas masivas desde abril, inicialmente para exigir sus salarios de marzo, luego sus salarios de abril y más recientemente sus bonos legalmente adeudados por Eid.

Las empresas de indumentaria se han beneficiado durante décadas de los bajos salarios que reciben sus trabajadoras(es) – que generalmente representa solo un tercio del salario digno – en países con poca protección social y leyes laborales laxas. Esto les permitió acumular ganancias que llenaron los bolsillos de propietarios y accionistas de compañías multimillonarias. Al asumir conscientemente el riesgo de generar ganancias en un sistema de bajo costo que no permite el establecimiento de mecanismos de protección social o pagar a las trabajadoras(es) lo suficiente para ahorrar, estas empresas ahora tienen que enfrentar las consecuencias y pagarles a las trabajadoras(es) lo que les corresponde.

Sindicatos de toda Asia han exigido una Contribución de emergencia para mitigar la situación de las trabajadoras(es) - en inglés: Supply-chain Relief Contribution (SRC) - pagada por las marcas a las trabajadoras(es) empleadas en sus cadenas de suministro específicas. Además, las empresas, las federaciones sindicales mundiales y la Organización Internacional del Trabajo han lanzado un llamado a la acción de la industria de la confección para recaudar fondos a través de instituciones financieras internacionales y gobiernos donantes. La garantía salarial lanzada hoy se basa en estas iniciativas y está destinada a llenar el vacío entre los fondos recaudados a través de estos programas existentes y la suma salarial adeudada a las trabajadoras(es) en las cadenas de suministro de indumentaria.

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