Durante los últimos cinco años, disrupciones significativas han impactado la industria de la confección a nivel mundial, incluyendo la pandemia global en 2020; el crecimiento de la moda rápida y el comercio electrónico; los cierres de fábricas y despidos masivos; la expansión de empresas de capital privado que adquieren y gestionan marcas; y, más recientemente, los cambios extensos del comercio global que empezaron en 2025.*